Leo en el bus:
"Las mujeres de alto valor estamos hartas de que se nos diga cómo ser mujer".
Como ogros hambrientos rugiendo de rabia. A bocanadas.
¿Así son los mensajes de esta nueva era?
¿De verdad hay quiénes aún se creen
qué nos pueden meter a las mujeres
en estas categorías?
ALQUIMIA
Aligerar las alas de un poema
es vestirlo poco a poco en mis silencios
y transformar el sufrimiento añejo
en savia exploradora.
Un brote de sonrisa,
una mirada que ilumina,
desde la profunda quietud
de quien un día supo
que existe un mundo libre
de antiguas máscaras.
Reconocer en mí, mi propia huella,
reconociendo en ti tu propia luz
que desde el origen
fue la luz de todas las estrellas.
¿Quién necesita ahora un código
que me abra a más posibilidades de dolor
cuando es dolor lo que me entregas?
Detrás del velo,
la verdad nunca puede permanecer oculta.
Me adentro a esa esfera
que estuvo desde el origen en mi,
otra vez me arriesgo a explorar.
El pálpito me lleva sin dudarlo a ritmos nuevos.
Tras unas simples palabras,
pudiste iniciar tu vuelo dulcemente.
La alquimia ya está hecha.

