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jueves, 29 de agosto de 2013

VIEJA

Velázquez. Vieja friendo huevos. 1618






Reflexión: No creo que el ser humano sea de naturaleza optimista. Cada alegría, cada sonrisa pueden ser el resultado de un gran esfuerzo.













A veces me siento tan vieja como el horror
que se vierte en cada guerra,
como la sangre de la herida siempre abierta,
así de vieja como la tristeza
como la noche insomne frente a un ronquido
ruidoso, que desde un pecho ajeno 
arranca la rabia desmedida en otras sienes.
Vieja, con esa rima que no encuentro entre la niebla,
como tu nombre maltrecho 
que se arruga desgastado 
entre esos sonidos marchitos 
que se parecen a un ramillete de flores secas.
Creo que intenté repetirlos, una y otra vez,
para sacarlos de la muerte, o de un bosque tenebroso,
pero nunca consigo que vuelvan.
Vieja, como el campanario y la veleta,
como el pescador afanándose 
en el silencio profundo del aparejo y de la pesca.
Vieja, vieja, como la luna de un espejo,
distante y vieja,
como la luna serrana, del altiplano o marinera,
que no adivina, porque sabe lo que vendrá
y de lo que fue, hasta del más pequeño detalle
se acuerda.
Vieja como la vieja cuerda del ahorcado,
como la cuerda rota de aquella guitarra 
que duerme en un sombrío rincón,
cansada, aburrida y vieja.

lunes, 12 de agosto de 2013

LUNA NUEVA


Imagen tomada de la Web
Viste la madrugada
flores de nácar
mientras la luna duerme
sin contemplarlas.
Serenas las luciérnagas
muestran sus galas
y esta noche de agosto
tú estás cansada.
Entre los matorrales
los grillos cantan
y un perfume de olvido
te riega el alma.
Duérmete luna niña,
la oscura sábana
te cubre el rostro,
cubre tu cara.
Duerme luna lunera,
luna serrana,
que las aguas de Gredos
tus penas guardan.
Farolitos del cielo
que van y vienen
velarán esos sueños
que a veces tienes.

lunes, 29 de julio de 2013

SE MARCHITÓ LA ROSA

Reflexión: En clave amorosa, el poema que traigo hoy es en realidad una meditación sobre aquello que en un momento dado nos subyuga, pero por excesivo razonamiento, afán de coherencia o de cordura, dejamos escapar. 
Las ocasiones, las oportunidades que nos atraen puede que una vez que se hayan ido, no vuelvan nunca. Lamentarse por ello no sirve de nada.






Se marchitó la rosa que contemplabas
y con la puesta de sol llegó la noche.
Era la ciudad del silencio.
Los borrachos y las últimas putas
se habían marchado
como en una película antigua de blanco y negro,
fundidos la niebla y los neones.
Los restos de la noche te rompieron por dentro
esparciendo las cenizas y el desorden
en el caudal visible ya de tus arrugas.

Vida, dónde estás, adónde fuiste
por qué me la quitaste también a ella
y me dejaste en la boca sólo
un ingrato sabor de melancolía.

Se cruzó contigo un instante breve
y quisiste amarla.
Cuánto brillo y qué dulzor en su sonrisa
se quedaron anudados al final en tu cordura.
Cordura de soga fuerte y de mordaza
de cascabel que te avisa
dando paso a los silencios, 
a las palabras que quisiste decir
cuando ya había pasado demasiado tiempo.

Y la dejaste partir sin saber cómo,
sin dejarle hacerse un hueco en tus recuerdos.

Pero ahora asoma frágil,
no puedes dejar de pensar en ella, en su sonrisa,
mientras la piel se te derrama y se hace añicos
de tristezas contenidas.

¿Por qué no corriste hacia su encuentro
si en cada una de las otras, estaba ella?

Se marchitó la rosa 
y en la penumbra de los besos que no diste,
quedaron intactas las espinas.

Sólo sabes que ella te miró,
que tú cuando quisiste amarla ya la amabas 
y lo negaste
mientras usabas un herido corazón
y deambulabas por ese rumbo inteligente y bien trazado
que nunca te llevaría a ninguna parte.




martes, 23 de julio de 2013

YO SÉ QUE TIENES GANAS

Yo sé que tienes ganas de que llegue esa mañana o esa tarde
en la que nos sentemos frente a frente en una mesa.
Las horas pasarán suaves, tranquilas, como siempre,
pero a nosotros nos parecerá todo pequeño, casi mentira,
y sabremos que nos pertenece al recordarlo,
porque robaremos servilletas de papel
para escribir nuestros nombres torpemente
y así cada vez que contemple la mía, entre incrédula y distante,
será tu letra la entrada a la fragancia y al color
de cuando al entregármela, sin descuido por tu parte,
tu piel rozó mi piel,
y mis labios te sonrieron con desenfado y sin pudor, 
alegremente.
Yo sé que tienes ganas de mirarme,
para conocer muy de cerca lo que agranda mis pupilas
lo que las llena de estupor, fragilidad o calma,
como si a través de ellas pudieras alcanzar
el fondo de una historia delirante
o la grieta que ensombrece mis palabras.
Sin magia y sin prodigios, nos beberemos sorbo a sorbo,
lentamente,
ignorando lo que existe a nuestro alrededor,
y tendremos la certeza de que muchos espacios en otros tiempos,
no significaron absolutamente nada.
Yo sé que tienes ganas de explorar el diapasón de mi guitarra,
de buscar nuevos acordes que se posen en las cuerdas
que quedaron silenciadas.

viernes, 12 de julio de 2013

NOCHE DE HOJALATA Y DE CARTÓN

Reflexión: No quisiera tener que dedicarle este poema a ninguna mujer del mundo y sin embargo, sé que las que se pueden sentir identificadas con el contenido del mismo son muchas. 
Mensaje: No dejes que el alcohol ni sus mentiras te hagan culpable de las frustraciones de ese hombre. No te lo mereces.


Noche de hojalata y de cartón.
Tus ojos emborronados de tristeza y rimel.
Él ahogó otra vez sus penas en  alcohol
y no quiso comprender que ya no estabas a su lado
cuando a la angustia de tu enfado,
le llamó simplemente berrinche.
Para él era más fácil el cristal de aquellas copas
que buscar en tu mirada la verdad, 
que aún luchaba por salir o por quedarse
entre tus labios, pegada a ellos 
como uno de sus penosos y repetidos chistes.
Harapienta y sin sentido, lavaste tu cara
como si el agua fría pudiera borrar
ese daño que sufriste.
Y así van camino del desagüe, 
los restos de dolor, lágrimas, agua y rimel.
Se destila el silencio. Sueños rotos
en el dorso de metal de un alambique.


miércoles, 3 de julio de 2013

HIPOCRESÍA

Reflexión. Me han animado los amigos, los verdaderos, a publicarla. 
Creo que a los otros, a los hipócritas, no les va a hacer ni puta gracia. Pero seguro que me comparan con Quevedo (por lo menos).
Confieso que es un verdadero placer saber quién pertenece a uno u otro grupo y responder con la misma moneda se me hace mucho más placentero si cabe...  Al final nadie se escapa de las garras de la hipocresía.













Muchos la hacen su verdad
luz de florido ramo,
hipocresía la llamo
en mi corta necedad.
Disfrazada de amistad,
transforma al siervo y al amo
en señuelo y en reclamo
de nutrida mezquindad.


Lisonjera, vanidosa

de palabras se engalana
y parece limpia y sana
su cortesía valiosa
y en un pétalo de rosa,
su veneno brota y mana
y es la podrida manzana
que por fuera luce hermosa.



Careta de mil colores,
luminosa y llamativa,
tan preciosista y tan viva
llena de buenas razones.
Para tapar los rencores
cubre la mala saliva
y en los halagos se aviva
mejor que muchos actores.


Es de acidez su mentira
que de envidia va cubierta
y sólo muestra en su puerta
bellos sonidos de lira
que en dardos sutiles suspira
y en sus dianas acierta;
cuando va a ser descubierta,
silenciosa, se retira.



Cuánta sonrisa en la boca

cuánto me alegro de verte
cuánto placer y qué suerte,
en sus palabras coloca
y todo su fondo trastoca
en puro clamor de aguafuerte,
condenándote a la muerte
mientras su rabia sofoca.


Diplomacia la han llamado
quienes sus artes dominan
y la adoran e iluminan
desde un rey hasta un prelado,
o el que tengas a tu lado
porque por ella caminan
porque ante ella se inclinan
para herirte en el costado.


Conocen sus puñaladas
personajes de la historia
porque es cosa notoria
que en palabras bien sonadas
salten sus chispas aisladas
y en turbia dedicatoria
transformen en falsa euforia
las alabanzas hiladas.

Las imágenes han sido tomadas de Internet.

martes, 25 de junio de 2013

DESTELLO


Hoy sí, creo en la divina esencia de las cosas,
en la belleza
y en la frescura natural que hay en la rosa.
Creo en el aire matinal
cuando llega entre suspiros
y en la luz se funde, jugando ser paloma.
Y creo en tu verdad porque en ella me acaricias
con la voz de un pentagrama que retoza,
un pentagrama del que me entregas
los sonidos escondidos de estas notas.
Hoy sí,
creo en el fresco manantial que hay en mi mente
y en sus aguas limpias, claras
que entre versos y entre rimas se alborotan
Hoy creo en todo eso, en mucho más,
porque me presiento como leve destello en tu mirar
y me he visto reflejada
en el deseo del mordisco silente de tu boca.
Hoy, hasta podría creer en Dios
porque saber que tu amor es plenamente mío,
me transforma.

lunes, 24 de junio de 2013

TE DIJE ADIÓS

Reflexión: Cuánto cuesta decir adiós a situaciones, a proyectos o a un amor que estuvo largo tiempo acompañándonos en este pequeño viaje llamado vida. Pero los ciclos se cierran y hay que saber dejarlos atrás para siempre.

Llené de borrones aquel poema.
Fui tachando una por una cada letra,
cada signo.
Lo dejé mudo, sin sonidos.
Lo condené a muerte sin haber nacido.
Imagen de Maua Orma
Creo que me hablaba de ti.
No quise oírlo
y no quise tampoco verlo escrito.
Dolía, dolía mucho,
como ese recuerdo que se asoma
y que siempre te pareció un hermoso paraíso
y, cuando regresa un poco después,
ves que era sólo un espejismo.
Había algunos niños en la calle,
desde mi cocina apagada y triste
llegaban sus juegos rebozándose 
en la masa bulliciosa de unos gritos.
Cómo pesaba la luz en aquella caída de la tarde.
Rasgué despacio, muy despacio, la hoja de papel
que se iba deshaciendo entre mis manos
en el denso y profundo eco de mi último suspiro.
Rompí también aquel momento 
para dar fin a la esperanza del retorno
que ya estaba hecha de añicos desde dentro
como la hoja seca -y ya vacía de sentido-,
que seguía sujetando en la penumbra de mis manos.
Ante los despojos de aquellos versos,
en aquel espacio y, conjugando en el pasado
tantos verbos, supe por fin decirte adiós.
El poema estaba roto para siempre, 
mientras mi figura era devorada lentamente
por el gris demacrado de las fauces taciturnas
de aquella tarde de domingo y de su atmósfera sin aire.

sábado, 15 de junio de 2013

NO SÉ DIOS

No sé Dios,
si en un acto de inconsciencia me has creado;
si en la luz que ven mis ojos 
en el alba, en los ocasos,
escondidos hay reflejos de tu iris desbordado;
si el silencio y los sonidos
son los restos de la piel que hay en tus manos;
si en las brisas de las noches
has escrito con pudor tu doliente desamparo;
si la lluvia machacona
es la nostalgia con que rozas lo prohibido y lo profano;
si en los truenos vigorosos te enfrentaste a falsos sueños
o nos hablas de tus miedos tan divinos como humanos;
si en la tierra de los muertos
la amapola fue la sangre que en tu nombre derramaron;
si en los niños te envolviste de inocencia
y el tesoro que guardabas por las hambres fue ultrajado.
No sé Dios si eres,
o si eres bueno o eres malo;
sólo sé que un infinito
entre rimas voy palpando
e imagino que en escalas musicales,
son tus lágrimas poemas de horizontes descarnados.



lunes, 3 de junio de 2013

MANANTIAL

Imagen tomada de www.escapadarural.com



Reflexión: Se abre un nuevo día y con él, llegan sobrados motivos para dar gracias a la vida. Sólo hay que pararse un poco a contemplar esas pequeñas cosas. Puede que no las veamos a la primera porque estamos acostumbrados a ellas. Pero esto es como dicen los gallegos de las meigas ('brujas'): "haberlas, haylas".


Era un levantar el vuelo luminoso
que hay en mi alma
y descubrir de nuevo que había un hueco
que vibraba desmedido en la plegaria.
Tras la noche oscura,
tras la ceguera de tanto duelo
al que ya no le quedaba ni una lágrima,
tú me miraste
para entregarme ese deseo de vivir que me faltaba.

No me ofreciste garantías,
ni un caminar sereno
con los pies descalzos de la desnuda playa:
no había senderos, ni veredas ya trazadas,
sólo distancia y horizonte,
para fundirme en el latir descompasado de tus albas.

Aún no sabía que tu infinito mar,
por mí velaba.

Y sin promesas de futuro, ni el cobijo de una casa
yo quise verte a escondidas,
y en este amor prohibido, tú te acercabas sigiloso
y era tu amor, el amor que se abre sin pudores al deseo,
que no sabes el cómo ni el porqué, pero te atrapa
y te hace sentir en plenitud una libertad
que, hasta entonces, vivía agazapada.

No fue fácil nuestro encuentro,
y no quería despegarme de la pereza que se siente
para escapar de aquel dolor que no cesaba,
porque sentir mis manos atadas por la herida
era la única pasión que amamantaba.

Te paraste ante mi puerta y la abriste con firmeza
y la luz se fue colando por todos los rincones,
qué diferente es el azul cuando dejamos que se asome
y que inunde con sus tintes las miradas.

No me venciste a la primera
ni me dejé vencer por tu insistencia:
eran mucho más vehementes mis anhelos de escucharme en el quejido,
al amparo de esa niebla que te cubre en sus espinas, cuando te abraza.

Tu voz me llama
y tu voz me suaviza y aligera
y se me hace piel,
una piel que vibra
     y late
  y se estremece
en la caricia y el calor que hay en la amada.

La luna llega cabalgando sin respiro,
ahora tú y yo traspasaremos inquietantes sus fronteras,
para asomarnos juntos en ese hermoso manantial 
donde nacen abiertos y sin miedo ya a la vida, 
los sonidos silenciosos de un poema.


jueves, 30 de mayo de 2013

LA SIRENA

Reflexión. Muchas más veces de las que creemos son otras personas las encargadas de pasar las páginas de nuestro libro personal, de cambiar la manera en que se estaba desarrollando nuestra historia. Decir adiós a algo en lo que nos sentíamos bien, no es fácil. 
Me he dedicado a transformar un viejo poema dirigido al público infantil. Era una manera de demostrarme a mí misma un par de cosas: Que todavía hay asuntos que puedo controlar porque son plenamente míos y que no hay que tenerle miedo a los cambios.


  Tiene la sirena
un amor secreto
John William Waterhouse. La sirena. 1901
y a nadie le cuenta
lo que sabe el viento.
  Todas las mañanas 
va a cantarle al puerto
vestida de espuma
a su marinero.
  
          -Ay, mi marinero,
   miras a lo lejos
   ay, marinerito,
   cuanto más me acerco.
        Qué tendrán tus ojos,
   profundos y negros,
   -piensa la sirena
   cuando va a su encuentro-.
         -Ay, mi marinero,
   de ojitos morenos,
   no sabes de embrujos
   y en amores muero-.

  Si el mar trae tormenta
vela con esmero
y a nadie comenta
por quién son sus rezos.
  Tiene la sirena
un amor secreto
y a nadie le cuenta
dónde van sus sueños.

domingo, 26 de mayo de 2013

EL TIEMPO ES UN PINTOR

El tiempo es un pintor extravagante y algo poeta 
que se entretiene en maquillar
Imagen de Maua Orma
de amarillo la tonalidad de su paleta.
Es un siempre y un jamás
un después, ahora o luego,
en las líneas imprecisas o certeras 
que imprime, con desdén, en su boceto.
Es curioso y es atento,
a todo llega, como llega al pensamiento,
y no descuida personajes ni momentos.
El tiempo juega a desnudar verdades
aunque los hombres las cubran de falsas apariencias
o las quieran amortajar en un sepulcro de silencios.
El tiempo es un pintor ya cansado,
un niño viejo,
un pintor de dedos largos que dibuja con esmero 
cada pliegue, cada mancha, cada arruga
y nos desgasta y nos levanta 
y nos agacha sin respeto.
No es amigo ni enemigo,
aunque ayude a construir o a abandonarnos
en lo absurdo de algún sueño,
y no hay nada que él olvide
porque busca que perduren sus conceptos.


domingo, 19 de mayo de 2013

ALMA EN LAS PIEDRAS

Fotografía de la autora


Reflexión: Los edificios nos hablan de su pasado. Ha cambiado el lugar donde trabajo. De un convento del siglo XVII a una mansión del XIX. Los dos son muy diferentes pero tan llenos de vida como seres que laten y cuentan viejas historias -siempre interesantes-, para el que quiera escucharlas. Aunque traigo un poema muy antiguo, creo que refleja mi fascinación por ese paso del tiempo en los objetos aparentemente inanimados. 







Madre, que hay alma en las piedras,            
que yo he oído que cuentan penas.

Cuando susurran los vientos
que nubes llevan;
cuando en los cerros plateados
con gotas blancas la luz destella
y el musguito escondido
muy en silencio por su piel trepa,
                      puedes sentir, madre,
                                                 su voz serena.


Madre, no me lo invento y no es leyenda,
que musitan baladas con hondas quejas.
            
Cuando en las aves dulces
vibra el deseo por primavera;
cuando en las rejas dormidas
de las ventanas surgen estrellas
y la noche cansada
se va vistiendo muy despacito
con su lamento de brumas negras,
                     puedes sentir, madre,
                           voz en las piedras.




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